El TDAH es un trastorno del neurodesarrollo provocado por un desequilibrio entre dos neurotransmisores cerebrales: la noradrenalina y la dopamina fundamentalmente, que afectan directamente a las áreas del cerebro responsables del autocontrol y de la inhibición del comportamiento inadecuado. El TDAH tiene un origen biológico, y como tal una serie de manifestaciones clínicas que impactan negativamente en su desarrollo.