
Preguntas Frecuentes
El TDAH es un trastorno del neurodesarrollo provocado por un desequilibrio entre dos neurotransmisores cerebrales: la noradrenalina y la dopamina fundamentalmente, que afectan directamente a las áreas del cerebro responsables del autocontrol y de la inhibición del comportamiento inadecuado. El TDAH tiene un origen biológico, y como tal una serie de manifestaciones clínicas que impactan negativamente en su desarrollo.
El TDAH fue descrito por primera vez en una publicación científica en el año 1902, no mucho después de la descripción de trastornos como la Esquizofrenia o el Trastorno Bipolar. Existen además, en la literatura no científica, descripciones de niños que se corresponden con lo que hoy denominamos TDAH desde mucho antes.
El TDAH es un trastorno complejo, cuyos síntomas están presentes en muy distinto grado en cada persona. Además, las consecuencias que estos síntomas pueden producir en un individuo pueden ser diferentes dependiendo de la epigenética.
El TDAH es uno de los trastornos más frecuentes en el ámbito de la salud mental. Se estima que entre el 5% y el 7% de la población infanto-juvenil la sufre, lo que equivale a uno o dos niños por aula.
Con respecto a la relación entre los sexos, en varones la prevalencia es más alta en cifras que varían de 4 a 1. El TDAH que combina todos los síntomas es el más común en varones de edad escolar, mientras que el trastorno en el cual predomina el déficit de atención, es más usual entre chicas.
Los síntomas principales son tres, que bien pueden aparecer juntos o aislados, y darse en menor o mayor intensidad:
Déficit de atención o problemas de concentración.
Hiperactividad, o exceso de actividad motora.
Impulsividad, impaciencia e intolerancia a la frustración.
Además de estos síntomas nucleares pueden darse otros asociados y/o comórbidos, y será necesario un buen diagnóstico diferencial por parte de clínicos expertos en TDAH.
No, los síntomas son necesarios, pero no suficientes.
Deberían darse los síntomas en diferentes ámbitos y darse un deterioro funcional significativo en una o más áreas de la vida del niño/a.
La hiperactividad, la impulsividad o la falta de atención son comportamientos normales durante la infancia, por lo que puede surgir la duda de cómo saber si estamos realmente ante un caso de TDAH.
Es importante tener en cuenta la frecuencia e intensidad de los síntomas, así como su persistencia en el tiempo. Síntomas parecidos al TDAH en preescolar, a medida que las áreas corticales maduran, tienden a la normalidad.
